Hotel Kiyomizuan 清水庵 車庫2台可 ビフォアアフターの匠 坂田基禎さん改築の京町家
Servicios principales
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Wi-Fi
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Agradable para niños
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
El Hotel Kiyomizuan 清水庵 車庫2台可 ビフォアアフターの匠 坂田基禎さん改築の京町家 Kioto goza de una ubicación privilegiada a 2 km de atracciones familiares como el Zoológico municipal de Kioto. Además, podrás hacer uso de un aparcamiento en las instalaciones.
El Templo Tōfuku-ji está enclavado a 10 minutos en coche, y atracciones culturales como el Museo Nacional de Kioto se hallan al alcance del hotel. Entre las atracciones de la zona también encontrarás el Santuario Kitano Tenman-gū, enclavado a 7 km del Kiyomizuan 清水庵 車庫2台可 ビフォアアフターの匠 坂田基禎さん改築の京町家. Su ubicación te permitirá estar a 25 minutos a pie del Parque Maruyama. La parada de autobús más cercana es Gojozaka, situada a 650 metros, y la estación de tren de Karasuma está a 2 km.
Las habitaciones del Hotel Kiyomizuan 清水庵 車庫2台可 ビフォアアフターの匠 坂田基禎さん改築の京町家 cuentan con una plancha y tabla de planchar, aire acondicionado, así como con equipo de café y té. Además, los baños incluyen un bidé, una ducha a ras de suelo y un inodoro separado. Un bidé, una ducha a ras de suelo y un inodoro separado, junto con comodidades como secadores de pelo y toallas de baño, también están a disposición de los huéspedes. Todas las habitaciones ofrecen vistas a la ciudad.
Ofreciendo comida francesa, el restaurante Le Pique Assiette se encuentra a unos cuantos pasos del hotel Kiyomizuan 清水庵 車庫2台可 ビフォアアフターの匠 坂田基禎さん改築の京町家.
Reseña de un crítico de hotel
Durante mi reciente escapada a Kioto, me alojé en Kiyomizuan 清水庵 車庫2台可, una casa que combina lo tradicional con lo moderno. La sensación hogareña del lugar me cautivó; es sencillo, amplio y único, perfecto para relajarse después de un día explorando la ciudad. Además, me sorprendió la variedad de comodidades, desde un aire acondicionado eficiente hasta una cocina bien equipada, ideal para aquellos que, como yo, disfrutan de cocinar. Ubicado en el encantador barrio de Higashiyama, es simplemente un lujo tener acceso a tiendas de cerámica tradicionales y casas de té, donde degustar exquisiteces como el kaiseki. Y la cercanía al Tofuku-ji Temple fue un plus que no puedo dejar de mencionar. Sin duda, una experiencia que vale cada yen, especialmente si eres un amante de la buena gastronomía. Recomiendo encarecidamente este lugar para aquellos que buscan un viaje auténtico y lleno de sabor.